Sabemos que el acné puede ser una de las mayores pesadillas para nuestra piel, es dolorosos y deja marcas o manchas por la información, sin embargo, es normal y a todos nos puede salir en cualquier momento.
¿Qué es el acné y por qué aparece?
El acné es una afección cutánea común que ocurre cuando los folículos pilosos se tapan con grasa y células muertas de la piel. Aunque es más frecuente durante la adolescencia por los cambios hormonales, mujeres y hombres adultos también lo experimentan. Las causas pueden variar desde cambios hormonales, estrés, dieta, hasta el uso de productos inadecuados para tu tipo de piel.
Consejos para tratar el acné:
- Limpieza diaria
Mantén tu piel limpia lavándola dos veces al día con un limpiador suave. Evita los productos agresivos que pueden irritar tu piel y empeorar el acné. Un buen limpiador elimina el exceso de grasa, suciedad y maquillaje sin resecar tu piel.

- Suero concentrado
Aplica algún suero que contenga ingredientes como el ácido salicílico, el ácido glicólico o el peróxido de benzoilo. Estos ingredientes ayudan a reducir la inflamación y a combatir las bacterias que causan el acné.
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- Hidratación
No importa si tu piel tiene acné o es grasa, siempre necesitas hidratarla. Usa un hidratante libre de aceite que no obstruya tus poros. La hidratación adecuada ayuda a mantener el equilibrio de la piel y previene la producción excesiva de grasa.
- Exfoliación regular
Exfolia tu piel una vez por semana para eliminar las células muertas y prevenir los poros obstruidos. Opta por exfoliantes suaves que no lastimen tu piel.
- Evita tocarte las espinillas y granitos
Sabemos que es tentador, pero evita tocarte la cara y, sobre todo, no te revientes los granitos. Esto puede causar más inflamación, cicatrices y empeorar la situación.
- Aplica protector solar diariamente
Ya existen protectores para todo tipo de pieles y los hay de textura muy ligera y con ingredientes para tratar el acné mientras te proteges.
- Alimentación saludable
Llevar una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y agua puede mejorar significativamente la salud de tu piel. Evita los alimentos con alto contenido de azúcar y grasas trans.
Recuerda que cada piel es única y lo que funciona para una persona puede no ser lo mejor para otra. Lo importante es ser constante con tu rutina de cuidado de la piel y tener paciencia.